San Bartolomé

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

En el Cibao es muy conocida la fiesta de san Bartolomé, en Gurabo.

Es una fiesta célebre que convoca a todos los guraberos. En esa fiesta se lee, como es de lugar, el evangelio donde Bartolomé es llamado, y ojalá que Jesús pueda decir de nosotros lo que Él dice hoy en la fiesta de San Bartolomé, es decir, lo que Él dijo en el evangelio lo dice hoy en su fiesta: “He ahí un hombre en el que no hay engaño”. ¡Qué frase dicha de Bartolomé! La imagen de Gurabo de Bartolomé es alta, como debe ser: alto en su espíritu y en su alma, el hombre en quien no hay engaño. ¡Cuánto nosotros deseamos decir eso de muchos hombres! Ojalá lo pudiéramos decir: en este hombre no hay engaño. ¡Cuánto lo estamos deseando! Y yo sé que ustedes quisieran aplicar esto a diferentes grupos de la vida social, sobre todo aquellos que aparecen más en nuestro país y en nuestra nación. Cuántos grupos de los de nosotros quisiéramos decir: “en ese grupo -y pónganle ahí los nombres que ustedes quieran a esos grupos-, hay hombres en los que no hay engañoÖ”.

Bartolomé, levántate, ponte en pie, cuán alto eres, y vuélvenos a repetir la frase que Jesús dijo de ti: “He ahí un hombre en el que no hay engaño”.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.