Patrona de los sin techo.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Llama la atención que los que no tienen techo tengan su patrona.

La fiesta de santa Eduviges, patrona de los sin techo, nos hace pensar en la necesidad y el derecho de tener una casa propia. Quiero invitar a ustedes los católicos, que son constructores de casas para muchas personas, a seguir el ejemplo de Cáritas Diocesana, que solo en Santiago ha construido más de 400 casas para personas sin techo.

Quiero congratular a los empresarios que repiten y repiten esta frase: “Yo hacía casas para producir dinero, pero he descubierto que se hace felices a tanta gente que no tienen casaÖ”, y afirman: “Ahora soy más feliz en ver la felicidad de alguien que tiene su techo que en el dinero que yo me gano”.

Quiero animarle a ustedes las fundaciones que trabajan para construirle casas a las personas y quiero animar a todo el que tiene mucho dinero, que no saben qué hacer con él, que se hagan techos: el dinero no los hará felices, pero dotar de techo a una familia que no lo tiene los hará felices.

Quiero invitar de nuevo a los políticos que recuerden que esa es una de sus tareas: hacer el bien a los demás. La política es un servicio. Lo repetiremos cien veces, mil veces, un millón de veces, hasta que finalmente, aquellos que tienen responsabilidades públicas y políticas de buscar el bien, hagan planes de construcción de viviendas.

Ojalá muchos pudieran empezar antes de llegar al gobierno; que nos den signos de lo que van hacer, ¡empiecen a construir casas! Tanta gente que no tiene techo y lo necesita, y toda la población tiene que hacerlo, cada uno desde su ángulo. Muchos no podrán dar la solución definitiva y total, porque no tienen los recursos necesarios, pero sí harán felices a algunas personas y por lo menos podrán decir con santa Eduviges: “He hecho una casa”.

Encomendamos a santa Eduviges los corazones de aquellos que pueden resolver algún problema al que no tiene techo.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.