Madres persistentes.

Mons. Ramón Benito De La Rosa y Carpio[email protected]

Hay madres que lloran por sus hijos, que sufren… y tantas madres que, gracias a Dios, son persistentes y van adelante.

Esa persistencia de la mujer expresada en las madres es la que hace tanto bien al mundo y lo hacen progresar. Un modelo desde la antigüedad es Mónica, madre de Agustín.

Agustín, un hombre inteligente, capaz, se desvió por razones doctrinales y también en su conducta, pero tuvo una madre, Mónica, que fue persistente en darle seguimiento, hasta que arrancó a Agustín de los vicios, de la vida que llevaba e hizo que él pudiera ser lo que él era y para lo que había nacido: un gran intelectual y pensador que todavía hoy nos marca a nosotros.

Obispo de Hipona, Agustín de Hipona, es producto de una madre persistente que tenía esa responsabilidad de su hijo, y es que la mujer tiene unas condiciones que dolorosamente los hombres no siempre tenemos.

Hasta mañana, si Dios,
usted y yo lo queremos.