Lealtad.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

 Recogemos hoy otro principio importante para la vida pública, la familia y nuestras relaciones interpersonales. Si bien es cierto que es una manifestación permanente de fidelidad hacia el Estado, la lealtad, que se traduce en solidaridad con la institución, con superiores, compañeros de labores y subordinados, dentro de los límites de las leyes y de la ética, también es cierto que es una virtud que estamos llamados a desarrollar internamente e invitados a tener como obligación moral hacia las demás personas y hacia la Patria. Lealtad en los principios. Fíjense, hemos hablado de leyes, de ética, de virtudes, que significa una fuerza en nosotros. La lealtad, sobre todo a la verdad: no se puede ser leal con la falsedad, con la mentira; somos leales a las instituciones, pero no leales con la maldad. Lealtad sí, en leyes, en la ética y en la virtud.  

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.