Monseñor de la Rosa y Carpio pide a los padres ser enérgicos pero no violentos.

Santiago.-El arzobispo emérito de Santiago, advirtió ayer a los padres que en la educación y corrección de los hijos se pude ser energéticos, pero no violentos, que es un tipo de conducta familiar que se confunde.

Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, dijo que el mundo anda mal porque hay mucha violencia, porque no se es enérgico, sino que se es violento.

“Cuando falta lo enérgico, se hace daño, porque es necesario tener mano dura, pero cuando se hace la violencia, se hace daño igualmente”, informó.

Por eso hay que repetir esa frase popular: “a palabras violentas, oídos sordos” y ser nosotros capaces -y estamos repitiendo-, de ser firmes porque lo necesitamos, de tener la mano dura, pero sin caer en la violencia, ni física, ni verbal.

Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, fue enfático  que  se debe ser enérgicos, firmes en la vida, pero no violentos”.

Expuso que “confundimos una realidad con la otra: la energía con la violencia, porque hay personas que para corregir -y pienso en padres y madres de familia-, piensan que ha de ser con violencia, con golpes físicos.

“Cuánto daño se hace, cuánto daño nos hacemos a nosotros mismos cuando somos violentos, cuánto se golpea a la sociedad misma con la violencia”, sostuvo.
Indicó monseñor de la Rosa y Carpio cuántas muertes hay por esa violencia verbal.

“Corrijamos con claridad, corrijamos con firmeza, pero sin rabia. ¿Se podrá hacer? ¡Claro que sí! No con palabras violentas, sino que la podamos llevar a ese término”, sostuvo.