Virgen de la Esperanza.

Mons. Ramón Benito De La Rosa y Carpio

Hoy, en el calendario litúrgico de la Iglesia, se celebra la Virgen de la Esperanza.

A mí me llama mucho la atención cómo los pueblos, en su cultura, van tomando los valores que se tienen en la vida, se lo van poniendo a la virgen, la madre de Jesús y madre Universal, y a María en las Navidades le dan los nombres propios de la Navidad, lo cual es muy propio y responde a todo lo que es la teología y la enseñanza en la Iglesia. Por eso a María se le llama María de la Paz, ahora en tiempo de la Navidad, porque la Navidad lleva un mensaje de paz. De ahí viene también María de la Esperanza, María de la Alegría, Nuestra Señora de la Alegría, Nuestra Señora de la Paz, Nuestra Señora de la Esperanza, es decir, alrededor de la madre de Jesús se recogen todos los símbolos, todos los signos que encierra la Navidad, tiene mucho sentido.

Nosotros también, con inmensa libertad, pero respetando siempre las enseñanzas de la Iglesia, reflejemos en la virgen lo que su hijo tiene, porque no es más. Jesús es la paz, es la esperanza, es la alegría, de todo lo demás que trae la Navidad, su madre debe tenerlo, como es muy normal.

Felicidades a María, Nuestra Señora de la Paz, Nuestra Señora de la Alegría, Nuestra Señora de la Esperanza, y así sucesivamente.

Hasta mañana, si Dios,
usted y yo lo queremos.