Vengan, adoremos

Nosotros proclamamos y decimos: “vengan adoremos al Señor, al Dios, al Padre de Nuestro Señor Jesucristo, porque Él es nuestro Dios”. Se adora a Dios, pero los antiguos decían: “Vengan adoremos a nuestros ídolos, (que estaban hechos de diferentes materiales), porque ellos son nuestros dioses” y nosotros conocemos la historia de los ídolos en toda la antigüedad: Grecia, Egipto y Roma.

Hoy día se dice: “Vengan adoremos al dinero, al poder, al placer, que esos son nuestros dioses”. No le llaman dioses, pero en la práctica esos tres dioses, cuando la gente dice: “con mi dinero no se meta nadie y el que me quiere tocar mi dinero yo le retuerzo el pescuezo” significa que ese es su dios, el que le dice a él lo que es la vida.

El “no matarás” eso lo dice Dios: “No matarás”. Es el dueño de la vida, Dios, pero los que tienen el dinero, el placer, esos hombres, ¿cometen el feminicidio por qué? Porque su placer, su orgullo es su dios y le dice a él que él es dueño y señor de la vida de esa mujer.

Vengan adoremos al Señor, al Padre de Jesucristo, porque él es nuestro Dios.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos.

Enlaces: Listín Diario
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