Valor del mes de enero.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Quiero recoger en este mes de enero algo que la Iglesia nos señala como valor: recoger para acoger la Palabra de Dios.

Quiero decir muchas veces que cuando decimos Palabra de Dios, nos referimos casi siempre a la palabra de la Biblia, esa es la Palabra de Dios, pero las palabras científicas son palabras de Dios, porque Dios hizo la creación, todo lo que es verdad científica, no teoría científica, no hipótesis, no pensamientos que se ocurren, sino las verdades que son científicas demostradas, esas son palabras de Dios, y no contradicen la palabra de la Biblia.

Lo repetimos muchas veces: ciencia y Biblia no se contradicen, se complementan y se enriquecen. Da pena cuando personas manipulan esta realidad.

Un servidor y nosotros tenemos las ciencias y la Biblia y sabemos que no se contradicen, se complementan hermosamente. Acojamos la palabra de Dios, las palabras que son verdaderas, las palabras que nos dan la historia, que son maestras de la vida; las palabras que dan las ciencias, que nos enseñan cómo actuar, y las palabras de Dios en la Biblia que nos dicen también cómo actuar y conducirnos.

Acojamos la Palabra de Dios, la verdadera Palabra de Dios, no la que inventamos ni la que manipulamos.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.