Vacaciones sí, vacaciones no.

Mons. Ramón Benito De La Rosa y Carpioasdm06@gmail.com

En el verano, tomemos el descanso merecido, las vacaciones deseadas.

Vacaciones sí, para descansar, pero vacaciones no, porque nunca demos vacación ni a la ética, ni a los valores, ni a la oración. Para muchos, el darle vacaciones es entrar en una vida desordenada, en poder tener todos los placeres que quiera tener, en comidas, bebidas, placer sexual; ahí a la ética no se le puede dar vacaciones, y decir en esta época del año yo lo hago.

Vacaciones sí, descanso sí, alegría sí, fiesta sí, pero no vacaciones a lo que siempre hemos de hacer. No se puede dar vacaciones a los valores de la familia ni del ser humano. Por eso repitamos: vacaciones sí, vacaciones no a aquello a lo que no se le debe dar vacaciones.

Hasta mañana, si Dios,
usted y yo lo queremos.