Tres ambiciones.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Tres grandes ambiciones podemos tener los seres humanos: la ambición de dinero, de poder y de cualquier placer.

Esas tres ambiciones rompen el saco, van en contra de lo que es un buen ser humano, por no decir un buen cristiano.

Un buen ser humano ha de vencer esas tres ambiciones; también un buen cristiano tiene que enfrentarse a esos deseos que son tres grandes tentaciones. Es la ambición de tener poder a cualquier precio, aunque aplaste a otros seres humanos; tener dinero a cualquier precio, despescuezando a quien sea, y el placer, aunque hunda a la propia familia.

De ser buenos seres humanos, buenos cristianos, pasamos a ser seres humanos destruidos, aplastados, que destruyen a los demás.