¡Trabajar! ¿Para qué?

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio

Encontramos esta frase en la escritura: “Trabajemos. Vivirás del sudor de tu frente”. San Pablo dice: “El que no trabaja que no coma”. El padre de familia repite: “Trabajo para sostener mi familia”. Don Arsenio Ureña decía: “Trabajaré este año más para producir siete millones que ayuden a reemplazar árboles caídos en las montañas”.

Un empresario mexicano decía: “Trabajo para que mi empresa y sus obreros vivan dignamente; trabajo y no sé producir charlas, pero lo que sé producir es dinero, lo voy a producir para que otros prediquen lo que yo no puedo hacer”.

Un joven profesional decía: “Trabajo para ganar mucho dinero”, y alguien le preguntó: “¿Y qué tú haces con ese mucho dinero? ¿Ganar más dinero? ¿Y qué tú harás con todo ese dinero?” El joven se quedó callado.

Tú y yo, ¿para qué trabajamos?

El trabajo es para producir, pero ¿producir para qué?

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.