Trabajador social.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

También hoy es un día dedicado a esa dimensión de la vida: trabajador social.

Recuerdo mucho, en mis años más jóvenes, cuando muchas de nuestras universidades crearon la Licenciatura en Trabajo Social. Esto significó una toma de conciencia de la necesidad de hombres y mujeres que se preocuparan de lo social como un trabajo y surgió como una iniciativa de progreso, de avance, de querer resolver los problemas, de querer venir en ayuda de los demás. El trabajador social es todo aquel que hace algo por los demás.

Gracias a Dios nosotros conocemos muchas personas que trabajan socialmente. Alguien me dijo: “Soy una misionera y mi trabajo es buscar ayuda para los demás”.

¡Cuántas obras sociales tenemos en la República Dominicana en el marco de la Iglesia Católica, cuántas en el marco de otras iglesias hermanas, cuántas en el marco de fundaciones, asociaciones que se ocupan de pensar en los demás! Sin embargo, necesitamos trabajadores sociales, los seguimos necesitando, gente que como profesión de vida asuma el trabajo social. Puede parecer menos rentable, pero es muy rentable humanamente.

Puede parecer que el éxito -como se vende hoy normalmente- está en tener mucho dinero, pero el éxito está en tener, sí, mucho dinero, pero compartir mucho. El que produce y no comparte, es una persona que se queda fuera de la historia.

¡Produzcamos, para ser trabajadores sociales!

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.