Tolerancia

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio

Volvamos una vez más sobre este tema, en este Día Internacional de la Tolerancia.

Un significado de tolerancia es este: el sufrir, saber llevar con paciencia los sufrimientos y los dolores de la vida. En ese sentido, la palabra tolerancia se vuelve un valor, pero la tolerancia tiene otro sentido, y es al que hoy de manera particular nos referimos, pero también supone el otro sentido de sufrir, de ser tolerante.

Tolerancia es el respeto a las ideas, a las creencias, a las prácticas de los demás cuando son diferentes de las nuestras. Cuando esas prácticas son diferentes, el ser tolerante es ser respetuoso. Por eso, es necesaria la tolerancia política. Da pena cuando vemos que los políticos se insultan entre ellos, se denigran entre ellos, no son tolerantes.

Cuando usted ve que un político no respeta las ideas de los otros, no es tolerante, está cerrado sobre sí mismo; las ideas se discuten, pero no se rebaja al que tiene una idea diferente a la de nosotros.

Tolerancia religiosa en todos los sentidos. Tolerancia religiosa no significa que tú vives de manera distinta a lo que tú eres. Los papas nos dan un ejemplo hermoso de la tolerancia: los papas se reúnen con todas las religiones del mundo, las respetan, las tienen en cuenta, pero no pierden su identidad católica.

El papa Juan Pablo II lo decía: “Todos son mis hermanos, soy tolerante con ellos, soy comprensivo con ellos y los entiendo”.

Tolerancia cultural. Las diferentes culturas: una es la cultura dominicana, otra es la cultura haitiana, otra es la cultura de los países de América Central, del Caribe o de cualquier otra parte del mundo. Tolerancia es respeto; tú, respeta.

Ahora, eso sí, duele mucho cuando a uno no lo respetan, cuando te quieren obligar a que tú seas igual que el otro, entonces el otro es un intolerante. ¡Cuídate también de los intolerantes!

¡Cuidémonos del intolerante que quiere imponernos lo suyo a las buenas o a las malas!

La tolerancia: ¡Cuánto hay que hablar de ella, cuánto tenemos que educarnos en ese sentido!

Hasta mañana, si Dios,

usted y yo lo queremos.