Seamos humildes.

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpioasadm06@gmail.com

Seamos humildes. Lo hemos de ser muchas veces y en muchas ocasiones, pero seamos humildes en esta ocasión. En lugar de decir, “este país no sirve”, digamos más bien: “yo no sirvo, porque nada hago por mi país”.

Cuando acusamos a otro -y en este caso es al país entero, a todos los dominicanos- de no servir, nos incluimos a nosotros mismos, pero seremos más verdaderos si decimos: “El que no sirve soy yo”, aunque otros igualmente no sirvan, y preguntarnos: “Qué yo hago para que mi país sea mejor; qué aportes yo estoy dando”.

Hay que repetirlo tantas veces: es mejor callarse que estar acusando, o es mejor decir, humildemente: “Este país no sirve, porque yo no sirvo”. “El que no sirve soy yo, porque no hago nada por mi país”.

La humildad siempre hace bien, y es la verdad.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.