Reparar….

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpioasadm06@gmail.com

Es una verdad como un templo, con los fundamentos de un templo bien hecho: ¡Hay que reparar! Todo en la vida que se daña hay que repararlo. Si no lo hace el que hizo el daño, otro tendrá que repararlo. Hay que reparar a los niños que han sido maltratados, aunque el que maltrate no lo haga, otro tendrá que hacerlo. Igualmente, la naturaleza. Los árboles derribados sin sentido, los que sin escrúpulos acaban y talan árboles, hacen un daño y probablemente ellos no lo repararán, pero tendrán que venir otros que reforesten, que siembren árboles.

Reparar. No tengamos pena en reparar los daños que han hecho otros, en lugar de sentarnos a quejarnos porque otros lo dañaron, que lo arreglen ellos…

Igual que Jesús, que vino a reparar a costa de su propia vida y su sangre, aprendamos a reparar, que siempre es positivo y necesario.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.