Renovación.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Es el valor del mes que la Iglesia católica recoge para este tiempo de abril: renovarse. A mí siempre me ha impresionado cómo la Iglesia, cuando yo ya estudiaba Teología, tiene ese tema, como un tratado: de la Iglesia que siempre se tiene que renovar, de la Iglesia que siempre se tiene que purificar. Y cuando decimos la Iglesia, vale para todos los miembros de la comunidad, pero también vale todos los miembros de la comunidad humana: renovarse, sencillamente. Renovarse es cambiar también; no son esos cambios profundos, sino los cambios de nosotros actualizarnos. Por eso hemos sido limpiados, pero nos ensuciamos y por eso hay que renovarse, hay que limpiarse de nuevo. Renovación todos los seres humanos lo necesitamos, la Iglesia, los pueblos, las familias, los individuos y todas las actividades; la política, el periodismo, todo lo que es actividad humana necesita continuamente renovarse.?

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.