Producir para hacer el bien.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Las riquezas realizan su función de servicio al ser humano cuando son destinadas a producir beneficios para los demás y para la sociedad.

“¿Cómo podríamos hacer el bien al prójimo -se pregunta Clemente de Alejandría (siglo II)- si nadie poseyese nada?”.

Para poder hacer el bien es necesario producir y es necesario poseer; las riquezas son un bien cuando se destinan a producir para el bien de la familia, para el bien de la sociedad.

Ya en el siglo II nos aparece con toda claridad que no es en contra de las riquezas que hay que estar, sino en contra de las funciones que se dan a esas riquezas.

Si nadie poseyese, ¿cómo se podría hacer el bien? Hay que producir para hacer el bien.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos..