Niño de nuevo.

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio

El Día Internacional de los Derechos del Niño, gracias a Dios, vuelve a poner al niño sobre el tapete.

Al niño siempre se le ha buscado respetarlo, se le ha buscado defenderlo, pero nosotros tenemos que decir que en nuestra sociedad, cuando más hemos avanzado, hay todavía una tendencia de abusar de los niños: violaciones de niños, tráfico de niños para el trabajo, tráfico de órganos de niños, tráfico de órganos también de los fetos.

Se puede decir que cuanto más técnicas tenemos para proteger a los niños, menos humanos nos vamos volviendo. Hay que insistir –de nuevo las familias–, ustedes las familias son los primeros educadores, los primeros cuidadores de los niños, cuiden a los niños.

Los niños siempre serán, son el futuro de la humanidad, pero no solamente el futuro, son la alegría de la vida. Una familia sin niños: a esa familia le falta alegría, es así, sencillamente es así, y yo no quiero acudir a ideologías, sino a la historia, a los datos que nos dan las ciencias, a los datos que nos da la sociología, a los datos que nos da la psicología en la vida humana.

El niño no solamente es querido, respetado, cuidado. Los derechos de los niños son los de siempre, pero en este mundo actual hemos tenido que recordar que también los niños tienen derechos, aunque sean pequeños, aunque parezcan desvalidos.

Recordemos al niño una vez más, de nuevo, en el Día Internacional de los Derechos del Niño.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.