Miércoles Santo.

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpioasadm06@gmail.com

Volvamos la mirada a ese otro personaje de la Semana Santa: Pedro. Pedro está muy presente en la vida del mundo y de la Iglesia. El papa Francisco es sucesor de Pedro después de dos mil años, pero ese Pedro que está patente, que tiene una basílica en Roma con su nombre, sus restos están guardados allí fielmente después de dos mil años. Ese Pedro le falló al amigo, lo traicionó y lo negó. Pedro era un hombre bueno, no se puede negar, tampoco podemos negar que él -por miedo a ser crucificado, maltratado- falló, y eso nos sirve de enseñanza. Es verdad que Pedro después se levantó y realizó una tarea maravillosa: salió huyendo de la muerte y del sacrificio en cruz y ahí terminó, muerto en la cruz. Pedro es el que nos enseña el amigo que puede traicionar el amigo, pero también nos da la lección: que nos podemos levantar y seguir adelante, realizando la misión que tenemos en la vida.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.