Mi cumpleaños

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

En este día no tengo más remedio que recordar que hoy es mi cumpleaños.

Nací un día como hoy y muchas personas me manifestarán su cariño, su afecto, su recuerdo de muchas maneras. Quiero pedirle a todos ustedes, con los que me encuentro cada día, que me envíen un regalo: un pensamiento positivo, un deseo positivo, aunque no me lo comuniquen por uno de los medios actuales; que puedan desearme lo mejor, y entre esos deseos el poder desearme que mi vida, que ya tiene 79 años que cumple hoy, pueda seguir siendo una vida útil, una vida para el bien, para servir y para lo que ustedes quieran.

Deséenme eso. Los que creen, no solamente deséenme eso. Hagan una oración por mí, que es el mejor regalo y el mejor deseo.

Esas dos cosas: un pensamiento positivo, que siempre lleva una energía positiva y también una oración, y se lo agradezco de todo corazón.

Cumpleaños, sí, felicítenme, pero felicítenme de esa manera: con lo mejor que ustedes tienen, que son sus pensamientos, sus deseos y su oración.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.