María Magdalena

Todos sabemos por lo que cono­cemos que es muy célebre Ma­ría Magdalena, de tal forma que una de las maneras para llamar las prostitutas es afirmando que son las magdalenas de la vida.

No puedo dejar de hablar de las “magda­lenas de la vida” sin hablar de que muchas de ellas son esclavas; María Magdalena gracias a Dios no aparece como una esclava. Era esclava del sexo, pero no esclavitud en la prostitución.

Ahora bien, María Magdalena, después que ella cambia, que ella renuncia, se vuelve una valiente proclamadora del Evangelio, procla­madora de los valores que enseñamos.

Hoy recordamos a María Magdalena no por ser prostituta. Si fuera prostituta no habría re­cuerdo de ella. La recordamos por ser la mujer valiosa que supo renunciar a su pecado y supo convertirse sobre todo en una fiel y valiente tes­tigo del Evangelio y de sus valores.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos.

Enlaces: Listín Diario
Síganos en nuestras redes @apmprensa (FB, IG, TW)
Lea nuestros artículos y noticias en www.apmprensa.com
Suscríbase en nuestro canal Youtube.com/Apmprensa y active la campanita para ser notificado de nuestros contenidos.