Los tramposos.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Los tramposos, los que hacen trampa, son de ayer y de hoy.

El profeta Isaías tiene un texto, escrito hace 2800 años, que dice así: “Serán aniquilados los que, con trampa, defienden en el tribunal y por nada hunden al inocente”.

Las trampas las encontramos en los tribunales y hoy nosotros podemos ser testigos que se nos dicen continuamente.

Las trampas están en los negocios, están en los comercios, en las relaciones humanas, en la relación hombre-mujer; hay que cuidarse de los tramposos. Y recordemos lo que decía el evangelio: “Hay que ser sencillos como las palomas y astutos como las serpientes”.

Frente a las trampas en la vida hay que ser astutos como las serpientes.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.