Los Salmos y la justicia

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Hacemos hoy la octava entrega de este tema, la justicia, en este libro bíblico de los salmos.

Hoy quiero presentarles el salmo 35.

El salmo 35 es el grito de un justo perseguido y aquí podemos nosotros colocar a tantos justos perseguidos en la República Dominicana.

Ese es el grito de ustedes los que trabajan en la comunicación, que son perseguidos porque quieren comprarlos, porque quieren ofrecerles a ustedes para que comuniquen por cualquier medio de comunicación lo que ellos quieren y ustedes se resisten.

Es así como encontramos comunicadores que sufren esa persecución hoy día, y lo que digo del comunicador lo digo también del político: un político honrado es un hombre del que la gente dice: “ese no da, ese no ayuda, porque es honrado, porque cumple la ley.” El justo perseguido es el ingeniero, que no le dan un trabajo porque no paga el módico 20%.

Esta es la justicia de hoy, perseguida, y el justo perseguido, aquel que no le hacen justicia en los tribunales.

Aquellos que sienten que lo que han hecho es injusticia en la vida, tienen un lugar donde se exprese el grito del hombre honrado, del hombre justo, del hombre que hace el bien.

Salmo 35: grito de un justo, de un honrado perseguido.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.