Los salmos y la justicia.

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio

Hoy vamos a hacer la entrega No. 20 de esta temática y será nuestra última entrega sobre los salmos y el tema de la justicia.

Es interesante poder encontrar de manera explícita esta temática, evidentemente no es la única temática que tiene que ver con todo lo que es la vida social, la diversión, hay otras temáticas muy interesantes en los salmos y escogimos esta de la justicia, y en el salmo 141 los invito a que lo puedan ver; es un salmo que invita a ponerse en pie para luchar contra la seducción del mal. Es interesante esta temática, nosotros podemos rechazar el mal, no lo queremos, pero nos seduce, nos atrae, atrae al mal, atrae la corrupción, porque es un mal, pero tú dices: me dará riquezas, me dará comodidad, atrae la perversión, atrae el irse detrás de placeres que no son lícitos, eso atrae, pero uno tiene que decir: tengo que ponerme en pie para no dejarme seducir del mal, y el mal siempre se presentará como algo bueno. ¿Qué tú haces en este cargo? Eso no es tu problema para que tú puedas estar tranquilo, pero se olvida que detrás de todo esto encontrará otro mal peor.

Por eso este salmo nos habla de no dejarse seducir del mal -como muchas personas pueden seducirse al hacerse justicia-, no hacen lo que tienen que hacer, se dejan sobornar. El soborno puede ser económico, pero también puede ser soborno por la amistad, soborno por otras causas, soborno porque es mi familia.

La justicia siempre ha de acompañarnos -como decían ya los antiguos griegos: “Platón es mi amigo, pero más amiga mía tiene que ser la verdad y más amiga la justicia, incluso sobre Platón”-, y ha de envolvernos esa idea.

Por eso el mal nos puede seducir de muchas maneras, y el mal -aprovechando la justicia-, nunca, nunca hace bien, hace males peores.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.