Los salmos y la corrupción

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Hacemos nuestra entrega número 19 alrededor de esta temática.

Quiero invitarles a ver el salmo 97 y me quiero fijar prácticamente en el versículo 11, en esta frase tan diciente, una frase de siempre: “La luz despunta para el justo, el gozo es para los rectos de corazón”.

La luz despunta para el justo, para el honrado; los que no hacen justicia viven en la oscuridad, piensan que no, pero no ven el camino, no ven que van caminando -como dicen los dominicanos-, hacia un abismo, y van a caer en él, les falta la luz.

En cambio, el que es recto, ve la luz, camina en la luz, tiene sabiduría, sabe guiar su vida, sabe guiar la vida de sus hijos, pero el que anda mal en la oscuridad de la injusticia, terminará mal; y esta otra expresión del mismo salmo: “El gozo es para los rectos de corazón”.

Esa es una realidad que solamente la pueden ver los que tienen el corazón limpio, que la alegría está en los rectos de corazón, y usted se da cuenta cuánta gente hay infeliz, cuánta gente anda mal, cuánta gente no encuentra el camino de la felicidad, incluso te lo dicen: “yo creía que la felicidad estaba en tener mucho dinero, y para tenerlo usé cualquier medio”.

La felicidad sí está en tener lo que tú necesitas para vivir, y si quieres más de eso para colaborar y guiar, pero está en la rectitud de tu corazón.

Sólo ese versículo del salmo 97 vale como una hermosa lección frente a la corrupción.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.

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