Jubileo Lasallista.

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpio

Sobre el tapete, para el mundo entero y de manera particular para la República Dominicana, hay una celebración de júbilo: los hermanos de La Salle celebran los 300 años de la muerte de su fundador San Juan Bautista de La Salle. El papa Francisco ha declarado este año “Año del Jubileo Lasallista”. Qué hermoso es poder ver, después de 300 años de haber fallecido, recordar la memoria de un hombre valioso, de un sacerdote: el padre Juan Bautista de La Salle, que fue alguien que dio un testimonio muy grande, y no solamente esto: dejó a la humanidad la herencia de una orden, de una congregación religiosa, de hombres educadores, hombres educadores que son célibes.

Valga recordar que para muchas personas los únicos célibes en la Iglesia somos los sacerdotes, pero ellos son laicos, absolutamente laicos, gente muy capaz y muy bien preparada, dedicada a tiempo completo a la juventud y a la niñez. Valga también la pena recordar cómo 300 años después el padre Juan Bautista sigue en pie y sigue vivo. Pienso en los escándalos de la época del padre Juan Bautista, fueron noticia, escandalizaron, hicieron mucho daño, pero ya pasaron, ya no son noticia; en cambio, el que hace el bien, el que se dedica a los demás, como Juan Bautista de La Salle, ese sigue vivo y sigue siendo noticia. Tal vez en su época no fue la noticia de primera plana, pero ahora está de primera plana y tendremos celebraciones diferentes, lo anunciaremos y lo publicaremos en la prensa.

El que hace el bien, aunque pase el tiempo -300 años después-, sigue haciendo el bien y sigue siendo noticia.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos