Esperanza de los dominicanos.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Repitamos una y otra vez: “La esperanza nace cuando se puede experimentar que no todo está perdido”.

En la República Dominicana hay mentes -penosamente hay que decirlo- que dicen que todo está perdido. Cuando se llega a esta afirmación, se ha perdido la fe y se ha perdido la esperanza, pero cuando nosotros podemos experimentar que no todo está perdido, cuando uno ve jóvenes, muchos jóvenes que se están preparando en la educación, muchos jóvenes que tienen valores, no todo está perdido; cuando nosotros vemos que hay muchas familias que no están en crisis, que están avanzando, no todo está perdido. Ahora, si usted solamente ve una cara de la moneda, la cara de todo lo que es negativo, entonces para usted, todo está perdido, pero para aquellos que ven la otra cara de lo positivo, no todo está perdido, y por eso valoran lo que hay y son pro-activos.

¿Qué podemos hacer? ¿Qué debemos hacer para que aquellas caras de la moneda, las que vemos de manera negativa, las podamos superar? Por eso la esperanza, tenemos fe y tenemos esperanza, pero para poderlo hacer hay que ser pro-activos. No solamente el reactivo -que reacciona de manera negativa y hasta violenta-, sino pro-activo: mirando nuestro futuro con fe y esperanza, porque hasta ahora no todo está perdido.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.