Erradicar la pobreza.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Existe, este 17 de octubre, un día llamado Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza. Es un tema, la erradicación de la pobreza, que se trata en las altas instancias internacionales, como la ONU.

En realidad aquí pobreza viene a significar la miseria, esa pobreza que no te permite avanzar. En la erradicación de esa pobreza la humanidad puede, debe y tiene recursos para eso.

Nosotros encontraremos en la historia a muchas personas a las que le podrán decir “el hombre más rico del mundo”, pero en su época hubo la pobreza más grande del mundo. También, se podrá decir de muchos hombres, en cualquier parte, que son los más ricos, pero cuando ellos mueran sus riquezas morirán con ellos.

En cambio se podrá decir de aquel “este fue un gran empresario”: este hombre produjo dinero y ayudó a erradicar la pobreza de nuestro país. Ahí están sí unidas dos grandezas, la grandeza de alma y la grandeza de eliminar la pobreza.

La erradicación de la pobreza va a depender enormemente de la parte ética y moral. Nosotros sabemos que el capitalismo no ayuda en esta dimensión y es una decisión de la libertad de cada ser humano.

En la República Dominicana ojalá sean muchos los que decidan decir “yo voy a trabajar, voy a poner mi granito de arena para erradicar la pobreza, aunque sea permitiendo que algunos sean menos pobres produciendo más empleos, buscando becas, formando”.

El Día Mundial de la Erradicación de la Pobreza nos trae un tema, un problema que necesita la dimensión ética, es decir, humana, para resolver.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.