Día de los Padres

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Entramos en la recta final para celebrar el Día de los Padres, en este mes de julio, el último domingo, y me preguntaba: ¿Quién se puede presentar como modelo para un papá, cuál sería el retrato ideal para un padre? Y me dije Dios.

Si un varón, un hombre, está buscando “a quién me puedo parecer como padre”, le invito a que vuelva la mirada a Dios Padre, léelo aunque no creas en él, pero lees el ejemplo de cómo es un padre. Ese padre Dios ama, ese padre Dios se dedica a los hijos, ese padre Dios cuida a los hijos aunque ellos sean vagabundos, aunque seamos nosotros hombres y mujeres que salgamos de los caminos de Dios, él es padre y nos busca y se siente responsable de nosotros y respeta la libertad, que no va duro para un padre el ver que su hijo se desvía, tiene que respetarle la libertad, pero no lo deja, lo busca, lo espera a que vuelva.

Retrato de un papá: Dios. Dios es padre y corrige, el padre corrige porque ama, pero tiene que saber corregir, el problema no está en la corrección. Mi generación agradece a nuestros padres que nos corrigieron, no lo hicieron de la manera como debía ser, pero nos corrigieron, pero hoy día es una pena que los padres, muchos papás, no corrigen y los hijos los experimentan como: “no nos aman”. Tienen que cambiar la manera de corregir, pero tienen que corregir, porque eso es amar. El padre ama, perdona, es misericordioso, se ha de parecer a Dios.

Un retrato para un papá, de hoy y de siempre, es una lectura en la Biblia de cómo actúa Dios, es un libro de enseñanza para una escuela de padres.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.