Día de los Abuelos.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Hay que repetirlo: sin quererlo, tal vez, sin darnos cuenta, el 26 de julio, fiesta de los padres de María, los abuelos de Jesucristo, san Joaquín y santa Ana, se ha convertido, de hecho, en la fiesta de los abuelos.

Escuchemos, cuidemos, visitemos y respetemos a nuestros abuelos, pues eso es ser buen ser humano y buen cristiano. Los abuelos tienen hoy, más que nunca, un papel en la familia; tienen el papel de llenar vacíos de ternura. Como decía el papa Benedicto XV, abuelos son testigos de la ternura, del cariño, del cuidado.

El abuelo necesita del nieto, pero el nieto necesita del abuelo. ¡Felicidades abuelos! ¡Felicidades abuelas! Los nietos… escuchen y cuiden a sus abuelos y muéstrenles en este Día de los Padres y de las Madres que los quieren, que son necesarios y útiles hoy, como lo fueron también ayer. Felicidades a los abuelos y a las abuelas.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.