Día de la Mujer.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

Sí, Día de la Mujer. Día de las que son madres, de las que son esposas, de las que son amigas, de las que son profesionales. Día de la mujer que produce, pero también, día de las mujeres que lloran por la violencia. Nuestras mujeres lloran por la violencia, y cuánto tenemos que decir que nuestros países están edificados por las lágrimas y por los sufrimientos de la mujer madre, de la mujer abuela, de la mujer esposa.

Día de la Mujer. Por eso en el mundo entero se celebra este día con sentido de alegría y eso también significa que tantos estudiosos de la sociedad dicen que los hombres aún estamos atrasados en algunos elementos de la evolución humana, porque cuando los hombres hacemos esto, hacemos lo que no debemos hacer.

Día de la Mujer, día de la dignidad, día de un gran regalo de Dios a la humanidad, pero también día en el que hay que secar muchas lágrimas. Como dice una canción: “Sí tú quieres matar a una mujer, mátala, pero de amor, de cariño, de gratitud”; que sea tanto el cariño que tú le des, que eso te lleve a decir, pues no la estoy matando, le estoy dando vida; matar con amor, no es matar, es dar vida.

Día de la Mujer. Resucitemos el valor de la mujer, pero resucitémoslo con palabras no solamente de gratitud, sino con palabras de amor, de cariño y ternura, que es lo que se merece la mujer.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.