De vuelta a la escuela

Mons. Ramón Benito De La Rosa y Carpio

Niños, adolescentes, jóvenes: ¡Vamos todos hoy a la escuela! ¡Vamos a seguir forjando mediante el estudio sus sueños, el sueño de una patria mejor!

Recomienza la educación, mejor dicho, continúa, porque la educación es de siempre. Ir a la escuelaÖ Ir a la escuela lo vemos en los niños que deben ir a la escuela y después de la escuela se va a la universidad, pero después de la universidad hay que entrar a la escuela de la vida.

Ciertamente vale para los hijos, para los niños de esos hogares, pero ampliémoslo y digámoslo de todos nosotros: ¡Entremos todos a la escuela! y apoyemos sobre todo a los niños que van a la escuela.

Los que apoyan la educación son personas que apoyan el desarrollo del país. Si tú no sabes qué hacer por el país, apoya la educación; si tú tienes un dinero ¿qué vas hacer con él? Déjalo sembrado en un niño, en un joven, en alguien que quiera estudiar, es una invitación muy cordial y es una invitación de Dios: ¡Ayuda, ayuda!

¿Qué vas hacer con tu dinero? ¿Te van a enterrar con él? Te lo sacan y te lo roban del cementerio.

¡Ayudar a la educación! Vamos todos a la escuela. El que pueda ir a estudiar, que vaya a estudiar, vamos todos a la escuela a ayudar a los estudiantes. ¡Vamos todos a la escuela, de una o de otra manera!

Hasta mañana, si Dios,
usted y yo lo queremos.