Cambio climático.

Mons. Ramón Benito De La Rosa Y Carpioasadm06@gmail.com

Volvemos sobre el cambio climático porque nos afecta a todos. Sin embargo mayo, desde siempre -y mañana empezamos mayo-, anuncia una y eterna primavera, y hemos de conservar una primavera en nuestro interior.

La persona de Jesucristo, con su resurrección, nos habla de esa primavera eterna; aunque haya cambios climáticos que nos afectan y nos hacen daño, dentro de nosotros hemos de conservar la primavera, para poder crear una naturaleza que no nos haga daño.

En nombre de la producción, en nombre de las riquezas, en nombre de la modernidad, se ha explotado la naturaleza de cualquier manera y estamos sufriendo las consecuencias. Por eso siempre hay que decir: nuestras acciones tienen su repercusión, sus consecuencias, y una vez más digamos desde nuestro interior: la primavera de los valores yo la mantengo, porque eso nos devolverá una primavera en la naturaleza.

Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.