Consecuencias.

La realidad del coronavirus ha puesto sobre el tapete de nuevo la palabra “consecuencias”.

Hemos de vivir en un régimen de consecuencias, se repite continuamente, hemos de volver sobre esa realidad. Todas nuestras obras, nuestras palabras, lo que decimos o hacemos tiene sus consecuencias, buenas o malas, queramos o no queramos. Consecuencias familiares, consecuencias personales, consecuencias comunitarias.

El coronavirus es consecuencia de una práctica, de unas realidades, de muchas cosas que se podrán juntar y también el coronavirus puede traer consecuencias que pueden ser fatales, hasta la muerte.

Por eso volvamos nosotros a recordar con este tema lo que tanto se dice; hemos de vivir bajo un régimen de consecuencias con la conciencia de esa realidad.

Hasta mañana si Dios, usted y yo lo queremos.