El saco de arroz familiar

Cuando Juan de Dios era niño en el campo, su padre compraba un saco de arroz para la familia y repartía de ese arroz a las familias del vecindario, especialmente a las familias mas necesitadas.  Lo mismo hacían las demás familias.  Notó que nadie en la comunidad pasaba hambre.  Eran pobres económicamente,  pero no desnutridos.  Se podría decir que ese saco de arroz era familia, pero hasta cierto punto comunitario.

Cuando se mudó con sus padres y hermanos a la ciudad, se siguió comprando el saco de arroz familiar, pero desapareció la práctica de compartir porciones entre los vecinos.  Notó también que en los barrios urbanos había mas hambrientos y desnutridos que en las comunidades rurales.  Por otra parte notó también que de sus comunidades campestres originales sus hermanos y amigos les traían, de vez en cuando, arroz, víveres, aves y otros alimentos.

Surgió, entonces, la práctica de que las Cáritas, Organismo de ayuda social de las diócesis y parroquias católicas  y otras organizaciones, venían en ayuda de las familias con alimentos donados de muchísimas personas mas allá del barrio.  Dice Juan de Dios que sin esos gestos solidarios mucha gente pasaría hambre.  Mas aun que sin ellas la vida diaria seria mas dura, que no bastan para vivir ni el “sueldito” que percibían ni las tarjetas de solidaridad del Gobierno.

†RAMÓN BENITO DE LA ROSA Y CARPIO
Arzobispo Emérito

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