Reflexión de Cuaresma.

El ayuno, la abstinencia, la frugalidad y la templanza, son útiles y necesarias para la salud física, psicológica, moral y espiritual. Son penitencias o exigencias, que nos obligan a todos de alguna manera, queramos o no queramos. Por eso hacen parte de las leyes de Dios, puestas en la naturaleza y confirmadas por la revelación bíblica y la práctica de las grandes religiones. Los cristianos, a las razones humanas y naturales que las exigen, agregamos motivaciones del orden espiritual y religioso.

Tomado de mi libro: «Para vivir la Cuarema.