Reflexión de Cuaresma.

La Cuaresma coloca a cada hombre frente al absoluto, frente a Dios, en igual medida coloca a cada grupo humano frente a El. Ante esta perspectiva todo queda jerarquizado y cada cosa deberá ocupar el lugar que le corresponde.

El encuentro con un Dios personal pedido en Cuaresma denuncia todo exceso. Denuncia cuando se ha hecho del placer, del poder o del dinero nuevos dioses, ídolos a quienes se rinde culto.