Reflexión de Cuaresma.

La cuaresma es un tiempo de conversión, de cambio. Se debe rehacer el camino equivocado o erróneo. Caminos desviados en el orden personal, familiar o social. Una de las posibilidades dadas al hombre es la de poder enmendar sus pasos.

El cambio pedido en la Cuaresma denuncia toda conducta individual corrupta o viciosa, todo desorden familiar, toda injusticia o mal social. Y extiende de nuevo una invitación para que se acepte que algo no anda bien en el mundo y que son necesarios cambios.

(Tomado de mi libro » Para vivir la cuaresma «).