Presidente de Perú

La renuncia del Presidente de Perú el 21 de marzo 2018 nos recuerda que el político que se corrompe pierde el poder de una o de otra manera, más tarde o más temprano.  De nuevo la gobernabilidad  en Perú está en peligro.

La historia antigua y reciente nos muestra también que las cadenas de partidos políticos, asociaciones gremiales, grupos empresariales y otros corruptos burlan la justicia, la verdad, la honradez, corto o largo, pero al final vienen unos sobre los que recae todo el peso de la corrupción, deben pagar las corrupciones propias y de sus antepasados, se dividen y terminan perdiendo prestigio y poder. En ese tiempo  ¡Cuánto daño se hace a los pueblos!

En estos casos, políticos como Gandhi, Mandela, Duarte y Ulises Franco Espaillat vuelven sobre el tapete y nos recuerdan que la ética, dígase en este caso la honradez, la verdad y la justicia siguen siendo las mejores herramientas políticas, tanto para un bien común, la gobernabilidad de un país y mantenerse en el poder y en la memoria de sus pueblos.

Ramón Benito de la Rosa y Carpio.

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