La Pascua del universo.

La Pascua, por otra parte, se torna la acción misma de la Iglesia: proclama con obras y palabras que el plan de Dios, y por tanto el suyo también, es que cada persona y el universo realicen su Pascua, que «pasen» de menos a más, de mal a mejor, de carencias vitales a calidad de vida. Porque, en el fondo, todo progreso, avance, superación o perfeccionamiento es una Pascua: se ha pasado de algo inferior a superior.

(Tomado de mi libro: «Para vivir la Pascua»)