Salmos y respuestas.

SALMO 24, 3-6

¿Quién subirá al Monte del Señor?

«Quién subirá a la montaña del Señor? ¿Quién estará de pie en su santo recinto?

El de manos limpias y de puro corazón, el que no pone su alma en cosas vanas ni jura con engaño.

Ese obtendrá la bendición del Señor y la aprobación de Dios, su salvador. Así es la raza de los que Le buscan, de los que buscan tu rostro, ¡Dios de Jacob!» 

SALMO 24, 8-10

¿Quién es el Rey de la gloria?

El Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor, valiente en la batalla. ¡Puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos y que pase el Rey de la gloria! ¿Quién es ese Rey de la gloria? Es Yahvé, Dios de los Ejércitos, él es el Rey de la Gloria.» 

SALMO 22, 2-6

¿Por qué me has abandonado?

«¡Las palabras que lanzo no me salvan!

Mi Dios, de día llamo y no me atiendes, de noche, mas no encuentro mi reposo. Tú, sin embargo, estás en el Santuario, de allí sube hasta ti la alabanza de Israel.

En ti nuestros padres esperaron, esperaban y tú los liberabas.

A ti clamaban y quedaban libres, su espera puesta en ti no fue fallida.»

 SALMO 43

¿Por qué me has rechazado?

Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa del hombre sin piedad; de la gente tramposa y depravada líbrame, tú, Señor. Si tú eres el Dios de mi refugio: ¿por qué me desamparas? ¿Por qué tengo que andar tan afligido bajo la presión del enemigo? Envíame tu luz y tu verdad: que ellas sean mi guía y a tu santa montaña me conduzcan, al lugar donde habitas. Al altar de Dios me acercaré, al Dios de mi alegría; jubiloso con arpa cantaré al Señor, mi Dios. ¿Qué tienes alma mía, qué te abate, por qué gimes en mí? Confía en Dios, que aún le cantaré a mi Dios salvador.»