Te poseo

Te poseo, Señor, cuando encuentro en mí la belleza,
cuando en mi corazón está el sentimiento
estético,
porque toda belleza es belleza salida de ti.
Cuando poseo la verdad a ti te poseo.
cuando doy una limosna
o cuando el padre o la madre hacen
bien a su hijo, hablando de ti,
sólo te cantamos a ti,
sólo hablamos de ti.

Y ¿quién es el objeto de nuestra poesía?
Tú, Señor, y sólo tú.
Porque estás en las montañas hecho
grandeza
y en el mar inmensidad
y en la luna y las estrellas
majestad, misterio y luz.

Te veo dondequiera,
te poseo hecho sentimiento
y pensamiento.
Eres tú a quien veo.

Mons. Ramón Benito de La Rosa y Carpio

El Más Bello De Los Poemas