Sacerdote responsabiliza autoridades de espectáculos públicos por música dañina.

El director del Orfeón de Santiago, sacerdote César Hilario, responsabilizó a  las autoridades que dirigen la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos por permitir la propagación de música dañina al pudor de las familias.

El sacerdote calificó de indecorosa la música urbana que para él es una “basura” porque a su consideración, solo convoca a prácticas nocivas.

¡Pero  Dios mío, este país debe hacer algo en cuanto a la música! Fue la impotente expresión pronunciada por el padre Hilario previo a describir lo perturbadora y pervertida que resulta esa música para la salud sónica y emocional de jóvenes con edades distintas, tanto en varones como en las hembras.

El director del Orfeón dijo que la vulgaridad de la música urbana incita a niños y adolescentes compenetrarse en delitos penalizados por las leyes y consumo de drogas junto a prácticas sexuales con adultos.

Varios  medios televisivo y radiofónico han difundido las duras acusaciones y criticas del prelado y director de orquesta sinfónica, revelando César Hilario, quien pronunció varios epítetos acerca de la música de calle respecto a su contenido con doble sentido plebe.

El clérigo estableció con firmeza sobre las consecuencias embrutecedoras ocasionadas por ese género musical.

“Esa música embrutece, es asquerosa” reafirmó el padre Hilario en una nota de voz que difundió CDN 37.