Iglesia Cátolica motiva a lucha por el bien común.

Santiago.-La Iglesia Católica de Santiago recordó ayer que  los que luchan por la vida,  como monseñor Oscar Arnulfo Romero, dejan huellas de amor y compromiso para siempre, porque  es el ejemplo que  cumple 39 años, cuya obra y pensamiento se agigantan con el tiempo.

En  su nota editorial, camino dice que los que lo asesinaron, mientras él celebraba la misa en la Capilla Divina Providencia, de San Salva­dor, pensaron que quitándole la vida frenarían el ansia de libertad y justicia  que anhelaba su pueblo en esos años violentos que vivió esa hermana nación centroamericana.

“Parece que olvidaron lo que con voz profética pro­clamaba: a mí me pueden matar, pero la voz del pue­blo nadie la podrá acallar, o la otra expresión: y si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”, explicaron.

Dijo que en Monseñor Romero los cristianos encontramos la valentía y el coraje para no permanecer indiferentes frente a los signos de muerte que padece la sociedad actual. 

“Su vida nos invita a la renuncia permanente a la comodidad y la rutina que aniquilan las energías necesarias para luchar por un mundo en donde el egoísmo, el afán de lucro y la violación de los derechos humanos en todas las esferas lo veamos como algo normal”, explica Camino.

 “Pidamos a San Oscar Romero que interceda ante el Padre Eterno para que nos conceda la gracia de pasar por el mundo haciendo  el bien, y digamos con él: «Este es mi pensamiento fundamental de mi predicación: Nada me importa tanto como la vida huma­na…»  «Mi voz desaparecerá, pero mi palabra que es Cristo quedará en los corazones que lo hayan querido acoger.»