HOMILIA DE MONS. ANDRÉS NAPOLEÓN EN LA MISA EXEQUIAL DE MONS. FABIO MAMERTO RIVAS.

El obispo de la diócesis de Barahona, Monseñor Andrés Napoleón, durante su homilía en el acto fúnebre del primer obispo emérito Monseñor Fabio Mamerto Rivas Santo, SDB. Quien falleció a la edad de 86 años en Jarabacoa.

Monseñor Andrés dijo durante su homilía: en esto días hemos vivido momento de tristeza y dolor, pero el Señor siempre sale a nuestro encuentro, para caminar con nosotros y animarnos en el camino de la vida, Él hace posible que los ojos de nuestra fe se habrán y podamos reconocer vivo y resucitado; y con la fuerza y la gracia de su espíritu, podemos decir con la palabra del Apóstol Pablo, la muerte de nuestro queridísimo obispo Fabio Mamerto Rivas, ha sido absorbida en la victoria de Cristo.

Damos gracias al Señor por el don de la vida y el Sí de Monseñor Rivas él ha sido un preclaro testigo del evangelio y un gran fiel para esta iglesia particular, es justo agradecérselo a Dios porque son muchos los frutos que hoy podemos recoger gracias a la semilla que esparció este sembrador entusiasta y abnegado que quiso compartir su fe con esta porción del pueblo de Dios, respondiendo a la llamada divina por medio de su servicio en el Ministerio Episcopal.

A Monseñor Fabio Mamerto Rivas Santos, les toco poner la base en la estructura de esta diócesis, asumió con coraje y optimismo la desafiante tarea de comenzar, comenzando con pocos sacerdotes, pocas parroquias, pocos agentes de pastoral; pero gracias a su carisma, misión y entrega, emprendió ese peregrinar diocesano en nombre de Dios, como Moisés intercediendo siempre por su pueblo para que el milagro del mana se actualizara y no muriera de hambre y sed; su paso por la diócesis deja una gran cosecha de nuevos cristianos, nuevas comunidades, nuevas parroquias y fuertes instituciones sociales, que han contribuido grandemente al desarrollo de la Región.

Monseñor Fabio Rivas, fue un gran apóstol de la Región Enriquillo visionario, mentor y hacedor del desarrollo del Suroeste, en cualquier biografía que se escribiera de él, se dirá que fue un gran profeta voz de los pobres y desposeído del marginado Suroeste, pues como el Enriquillo de esto tiempo, grito y exigió respeto a la dignidad de la gente, lucho contra la estructura política y sociales esclavista, que iban en contra de las personas, un hombre de Dios, cercano, llano, amigo y hermano de los de casa, solidario y fraterno con todos, amante de los medios de comunicación.

Él hombre de Dios, que vino del norte, que se hizo hijo y padre del sur sus obras hablan por él, puso la base fundante y fundamento de la acción pastoral de la diócesis de Barahona, con la creación de parroquias y capillas, promotor y mentor de la pastoral vocacional que dio como frutos los primeros sacerdotes diocesanos, padre del desarrollo espiritual, social, cultural y económico, de la Región; fundador de FUNDASUR del ICATEBA hoy UCATEBA; asociaciones de campesinos como Lemba, ideólogo del centro de formación diocesano, en Cabral, hacedor de las escuelas parroquiales, centros juveniles, farmacias y dispensarios médicos, quien en mulas y a pie, por loma y en llano recorrió todos el territorio de la Diócesis y más allá.

Fue gran defensor del medio ambiente fuera y dentro de la diócesis, mientras su salud se lo permitió coordino con pasión esta comisión en la Conferencia del Episcopado Dominicano.

De enorme sentir y preocupación por los migrantes y su realidad, promovió la pastoral haitiana y defendió la dignidad de los inmigrantes, Monseñor Rivas, es el diseñador y gran maestro de la iglesia local de Barahona.

En sus primeros años, solía tener jornada de familia de todos un día, por las comunidades donde participaban pequeños y adulto, todos en hará de fortalecer los valores en medio la familia, fue un pastor como dice el Papa Francisco, un pastor con olor a oveja, cercano y defensor de sus sacerdotes, nunca tuvo miedo de decir la verdad aun cuando puso muchas veces su vida en peligro, es fácil recordar como pensaba, que les preocupaba y como orientaba su vida y ministerio, tenía ese aire de buen humor y campechanía, que le hacía cercano y cordial; dando lugar a muchas anécdotas, tenía también esa expresión directa, nítida, libre, para exponer lo que pensaba sin miedo al rechazo, como es propio de los grandes profetas, su empeño pastoral no dejo de conocer sin sabores y mal entendidos pero su fe en el amor del señor y su identificación con la cruz de Cristo, les permitió superar con crece los obstáculo de su carrera.

Querido pueblo y diócesis de Barahona; les animo porque a quien despedimos con lágrimas cumplió muy bien su carrera y confiamos que ya ha recibido su corona, pues como dice la primera lectura que se proclamó; nos dice que la vida de los justo está en manos de Dios, y no lo tocara el torpe, nos tengamos miedo porque Monseñor Rivas, está en buenas manos.

Las manos de Dios que son muchos más segura que la nuestra, las manos de Dios que son la del padre que acoge, comprende y ama siempre; las manos del padre que siempre está dispuesto a perdonar, el padre de corazón abierto y lleno de ternura, Rivas está en la misma manos del Dios que le dio la vida y a la hora de su muerte lo conduce a la felicidad plena, al lugar del reposo de la luz y la paz, el lema de su episcopado es “Cristo es nuestra Paz”, y ya ha comenzado a vivirlo en toda su plenitud, ahora nos queda caminar hacia adelante y seguir el rastro que él nos ha dejado y los hacemos con muchas confianza porque sabemos que Jesucristo el único y verdadero pastor de Monseñor Fabio Mamerto Rivas, nos acompaña y nos guía con la riqueza de Cristo pobre compartida en la fe y experimentada como gracia de santificación y estado, el evangelizador tiene que estar listo para darlo todos a cambio del señor, sabiendo que cuando llegue el momento del tránsito, en la casa del padre hay muchas moradas y Jesús, que llama a estar con Él y servirles sea adelantado a su discípulo, para prepárale un sitio, a todos el que le sirve, el que quiera servirme dice Jesús que me siga y donde este yo, allí estará también mi servidor, y eso creemos que ya se ha cumplido en la vida de Monseñor Rivas.

Descansa en paz, monseñor Rivas y cosecha ahora todos los que ha sembrado en esta iglesia local y esta región sur, que te tocó pastorear durante 23 años, que tu palabra siga resonando en la conciencia de los hombres y mujeres, tu testimonio de hombre de Dios y del pueblo nos estimule a ser testigo vivo del evangelio de Cristo, intercede ante el Padre que te hizo su hijo, sacerdote, obispo y pastor, para que nuestro compromiso en las grandes tarea de la evangelización, promoción social, la familia, la catequesis y la promoción vocacional, siga adelante, gracias por tu vida y ministerio, entre nosotros, pasaste por la vida de nuestra región sur, como Jesús haciendo el bien a todos y ayudando a liberar a tantos oprimidos por el mal, Dios te premie y los pobres te recuerden siempre, tu cuerpo cayó en tierra cual grano de trigo, pero recogemos los frutos que nos ha dado en esta hora de la misión de nuestra diócesis de Barahona, descansa en paz apóstol y profeta del evangelio, y de la vida digna, descansa en paz luchador incansable de la mejores causas de la Región Sur, Amén…