Cristianos católicos y religiosos taoístas se unen en defensa de la familia y los derechos humanos.

Santiago.-Católicos y taoístas han dado un importante paso en el camino del diálogo interreligioso con la firma de una declaración con la que pretenden reforzar los “lazos de amistad” y se comprometen en la defensa de la familia y de los derechos humanos.

Esta declaración es fruto del II Coloquio cristiano-taoísta celebrado en la Catedral de Singapur, donde se desarrolló el tema  “Ética cristiana y taoísta en el diálogo” y participaron setenta académicos y practicantes del diálogo interreligioso, cristianos y taoístas, principalmente de Singapur, pero también de China, Francia, Corea del Sur, Malasia, Suiza, Taiwán y el Vaticano. También estuvieron presentes un representante de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia y otro del Consejo Mundial de las Iglesias.

Católicos y taoístas afirman, de acuerdo con “las enseñanzas éticas fundamentales de nuestras tradiciones religiosas de hacer el bien y evitar el mal”, “que nadie puede escapar a la responsabilidad moral de transformar estructuras sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas y legales injustas”.  Reconocen “que la crisis ética actual requiere un redescubrimiento de valores universales basados en la justicia social, la ecología integral y la dignidad de la vida humana en cada etapa y circunstancia”.

Por lo tanto, “la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) sigue siendo una expresión fundamental compartida de la conciencia humana para nuestros tiempos y ofrece una base sólida para promover un mundo más justo”.

También “creemos que las familias, las instituciones educativas y las comunidades religiosas son lugares de formación moral y espiritual donde los jóvenes de hoy pueden aprender a dar forma al mundo de mañana para convertirlo en un lugar mejor”.

Por último, “hemos visto que los intercambios interpersonales y académicos entre nuestras tradiciones religiosas han hecho posible que trabajásemos juntos para crear los marcos éticos necesarios para el bien común de esta generación y de las futuras”.

Entre los temas tratados en el coloquio están la crisis actual de la ética y esperanzas para el mañana; las respuestas taoístas y cristianas a la crisis ética; las instituciones sociales y transformación de las personas humanas; el desarrollo espiritual y cultivo de la persona; la ética global y la interdependencia de todos los seres humanos; fomentar una sociedad unida y armoniosa; y orientaciones emergentes para el futuro compromiso cristiano-taoísta.