San Antonio, abad.

Hoy, 17 de enero, hacemos memoria de San Antonio, abad, quien, habiendo perdido a sus padres, distribuyó todos sus bienes entre los pobres, siguiendo la indicación evangélica, y se retiró a la soledad de la región de Tebaida, en Egipto, donde llevó vida ascética. Trabajó para reforzar la acción de la Igledia, sostuvo a los confesor es ante la persecución desencadenada bajo el emperador Diocleciano y reunió tantos discípulos que mereció ser considerado padre de los monjes. (356)