Reflexiones al comenzar el día

(Hoy I al V)

Iré ofreciendo periódicamente, bajo ese título, las breves reflexiones, que me surgen y escribo inmediatamente, justo al comenzar el día, cuando despierto y empiezo a caminarlo. Esto me ocurre con frecuencia. Las iremos numerando, poniendo fecha y hora.

I
Fue presidente de Perú
La renuncia del Presidente de Perú, el 21 de marzo 2018, nos recuerda que el político que se corrompe pierde el poder de una o de otra manera, más tarde o más temprano. Además, de nuevo, la gobernabilidad en Perú está en peligro y crece la desconfianza en los políticos.

La historia antigua y reciente nos muestra también que los partidos políticos, asociaciones gremiales, grupos empresariales y otros corruptos, que unos tras otros burlan la justicia, la verdad, la honradez, como si nada pasara, pero al final viene una generación sobre la que recae todo el peso de la corrupción. Esa generación debe pagar las corrupciones propias y la de sus antepasados, y terminan perdiendo prestigio y poder. En esos años, pocos o muchos, ¡cuánto daño se hace a los pueblos!
En estos casos, políticos como Gandhi, Mandela, Duarte y Ulises Franco Espaillat vuelven sobre el tapete y nos recuerdan que la ética, dígase en este caso la honradez, la verdad y la justicia siguen siendo las mejores herramientas políticas, tanto para el bien común, la gobernabilidad de un país y mantenerse en el poder y en la memoria de sus pueblos.
Santiago, 25 de marzo 2018
5:00 a.m.

II
Espiritualidad cristiana
Recojo aquí diez puntos específicos centrales, que no pueden faltar en la espiritualidad cristiana y que favorecen la alegría y la paz.

 1. “Den gracias a Dios por todo y en

todo” (San Pablo).
2. Perdonar siempre – “Hasta setenta veces siete”.
3. De todo sale siempre un bien. “Para los que aman al Señor todo acontece
para un bien”.
4. Dios es Creador de lo visible e
invisible.
5. Contemplativos de Dios en todo: en sus acciones en el silencio y en la acción. “Ora y trabaja”.
6. Somos espíritu, alma y cuerpo: 1Tes. 2, 23.
7. Discernir para buscar la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto. Rom. 1, 12.
8. Todo es misión: familia – trabajo – tareas apostólicas. “Estoy para algo en la vida”. “Hasta que cumpla mi misión”.
9. “Coloca, lanza, tus preocupaciones en el Señor y Él actuará”.
10. “Estén alegres siempre. Se lo
repito: estén alegres siempre”.

Santo Domingo, miércoles,
7 de febrero 2018
5:00 a.m.

III
Reconocimientos
Hace tiempo aprendí:

1. Cuando a uno le hacen un reconocimiento, le hacen un homenaje o le entregan una placa, no debe decirse nunca “no la merezco”, porque sería insultar a los otorgantes. Razones tienen para hacerlo.

2. Pero es necesario ‘reconocer’ que otros han influido poderosamente para que se te haga ese reconocimiento: tus padres, tus antepasados, tus maestros, tu escuela, amigos, colaboradores, tu ambiente (tu pueblo). Ellos merecen ese reconocimiento.

3. También si alguien sobresale, es porque hay otros muchos que junto con él hacen lo mismo, una comunidad. Así un santo canonizado significa que a su alrededor había otros muchos santos con el que crearon un ambiente que favoreció al santificado. Nadie se desarrolla solo.

4. Reconocer que otros pudieran recibir el reconocimiento con igual o más mérito que tú. Pero te tocó a ti. Lo mismo podrás decir cuando reconozcan a otros: no santos, envidia.

5. El reconocimiento ayuda a la autoestima, pero puede llevar a la vanidad.

6. Para los jesuitas ni alabanzas ni jubilación (San Ignacio). Porque la alabanza y la jubilación deben venir de Dios al final de la vida. Hay que cuidarse de que los reconocimientos de la tierra nos hagan olvidar los reconocimientos últimos: los de Dios.

7. El gran reconocimiento, finalmente, hay que dárselo a Dios, porque Él te dio las cualidades al crearte, estuvo contigo en tu desarrollo histórico y sin Él no hubieras podido hacer lo que hiciste para que te otorgaran ese reconocimiento.
Santiago, 14 de mayo 2011
6:00 a.m.

IV
También sus artículos
De todos es conocido cómo el P. Emiliano Tardif fue llamado de manera particular por el Señor, “como un burrito de Dios”, a mostrar, con palabras y signos, que Cristo está vivo.

Lo hizo con su predicación y oración, que enseñaban y sanaban enfermos, con sus libros y sus programas de televisión y radio, el acompañamiento personal a tantos hombres y mujeres. Puede encontrar usted también una bandeja de artículos recogidos en la Revista Alabanza, para que los coma y se alimente de ellos.

El Papa Francisco nos ha impulsado a abrir las puertas de la Iglesia, en todas y cada una de sus instituciones, a salir para evangelizar, llevar la buena noticia de Jesús vivo, su mensaje y sus signos. Ha dicho: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro”. Lo ha repetido de diferentes maneras. Indiscutiblemente, también el P. Emiliano salió a las calles del mundo, como un burrito en el que iba montado Jesús. ¡Y de qué manera! El P. Emiliano se lanzó no solo a las calles de una parroquia ni de una diócesis, sino a las calles del mundo. Recuerde aquel libro “La vuelta al mundo sin maletas”. Y los más de 80 países en los que predicó acompañado de signos.

A él, pues, no le pesaba el cuerpo para evangelizar. También sus artículos dan testimonio de ello. Porque muchas veces se escribe un trabajo de estos, tomándole prestado el tiempo al descanso o al sueño.

Sin fecha

V
Honestidad – Honradez
1. Un hombre honrado es un poderoso baluarte (E. Bulwer Lytton, King Arthur, II, 102). # 5739.

2. El hombre honrado representa su papel lo mejor que puede, sin hacer caso del público (S. R. N. Chamfort, Maximes et pensées, Il, 141). – # 5745.

3. Para ser honrada, a mucha gente no le falta más que el dinero (C. Dossi, Note azzurre, 521). # 5746.

4. La rectitud de conducta y la reputación general de honradez recaban para sí mayor confianza y aprecio, y a la larga, por consiguiente, más ventajas, incluso materiales, que cualquier camino sinuoso (F. Fenelon). # 5747.

5. El hombre honrado no teme ni la luz ni las tinieblas (T. Fuller, Gnomologia, No. 2528). # 5748.

6. Como consulta la dama con el espejo su tez, ¿no consultaría una vez con la honestidad su fama? (L. De Góngora y Argote, Poesías: Décimas contra las costumbres, Ed. Rivadeneyra, 1854, vol. XXXII, pág. 484). # 5751.

7. El ingenioso no es más que una pluma al viento; el jefe, solo una caña. El hombre honesto es la obra más excelsa de Dios (Pope, Essay on Man, IV, v. 247). – # 5766.

8. La Providencia ha otorgado a los hombres el don de hacer de la honradez el partido más ventajoso (M.F. Quintiliano, De Instituciones oratoria, I, XII). # 5767.

9. El galardón de las buenas obras es haberlas hecho. No hay, fuera de ellas, otro premio digno (L. A. Séneca, De
Clementia, I, 1). # 5770.

10. Tal como va el mundo, señor, ser honrado es ser elegido uno entre mil (Shakespeare, Hamlet, II., 2). # 5771.

(Tomado del Diccionario de citas, de Cesáreo Goicoechea, 2da edición, Editorial Labor, S. A. 1970)
Sin fecha

CERTIFICO que “REFLEXIONES
AL COMENZAR EL DÍA” fueron todas meditadas y escritas al comenzar el día.

DOY FE, en Santiago de los Caballeros a los cinco (05) días del mes de abril del año del Señor dos mil dieciocho (2018).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *