Los niños y el Obispo I.

Buen Humor

Cuando entraba en procesión en Higüey por el pasillo central de la Basílica, junto a Cardenales, Obispos, sacerdotes y numerosos laicos y religiosas para tomar posesión de la Diócesis de la Altagracia, como su Obispo, el 13 de mayo de 1995, Aurita Carpio Castillo, hija de Ángel e Inmaculada Carpio, en ese momento la más pequeña de mis sobrinos nietos, gritó, subida en un banco del templo, en medio del silencio y la solemnidad:

  • ¡Ese muchacho que va ahí es mi tío!

 

 

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