Don José.

Murió Don José, y a la hora de la misa de cuerpo presente empieza el cura a dar su sermón y dijo:
-Hermanos, Don José nos ha dejado. Don José era un gran hombre, trabajador como ninguno, amantes de su esposa, un padre que amaba a sus hijos, siempre sonriendo, …
En eso, su esposa mira a uno de sus hijos y le dice al oído: -Pepe, hazme el favor de ir al ataúd de tu padre y mira si es él que está dentro, porque pienso que el señor cura está hablando de otra persona.